Revista Tiempo Libre
- Norma Ávalos
- 29 mar 2015
- 2 Min. de lectura
Calacas Jazz Band escenifica el espectáculo Noches de dixieland y lindy hop. La agrupación presenta su segunda producción discográfica, titulada Bien bonito, en un concierto de época en el que El Lunario se transformará en el antiguo y famoso salón de baile Savoy Ballroom de los años 20, donde sonaba el jazz al estilo dixieland y se practicaba el baile lindy hop.
Cristian Merino, líder del grupo nos habla acerca de la formación y espectáculo que ofrecen. “Por ahí de noviembre del 2006 había que presentar una materia en la escuela donde estudiamos y realizar un ensamble, alguien llevó una partitura, que tocamos y nos gustó cómo sonó, pasó el examen y decidimos seguir con el ensamble. Es hasta el 2008 cuando se integró nueva gente y decidimos llevarla más allá de la escuela. Así, desde entonces estamos tocando en forma”.
Gracias por cooperar es el título de su primer disco, “se llama así porque salíamos a las calles a tocar y pues la gente nos daba dinero o nos contrataba para fiestas, fue como reunimos para la producción de ese disco y resultó ser nominado a mejor disco de jazz en 2010, no lo ganamos, pero nos quedamos con la satisfacción de haber sido tomados en cuenta. Esto nos abrió las puertas en muchos festivales y darnos a conocer con más público”.
Su segundo disco es Bien bonito, “esta producción la vemos como un puente entre lo que vendrá próximamente, con miras a hacer jazz de los años veintes y treintas en castellano”.
“La idea de interactuar con el público en cada concierto fue desde siempre, ya que desde las calles donde nos iniciamos invitábamos a la gente a jugar, a aplaudir, más adelante conocimos a unas bailarinas de hip hop y ellas les muestran al público cómo moverse y sentir la música, de ahí viene la idea. Continúa siendo un espectáculo familiar, excepto el de la noche del sábado 29 de marzo en El Lunario, ya que ahí se venden bebidas alcohólicas y será sólo para adultos”.
Conformado por cuatro integrantes, Christian Merino, banjo, guitarra y ukulele; María Arellano, voz; Jazmín Luna, sax y Alejandro Hernández, tarola, lavadero y toys, al grupo se unen diversos invitados especiales. Desenfadados en su forma de tocar, estos músicos interpretan de una manera muy peculiar el jazz, característico de esta banda. En la presentación habrá de todo un poco, actos circenses y de clown. Asiste caracterizado y vive una noche como en el antiguo y famoso salón de baile Savoy Ballroom, una experiencia de época y de poca. (Norma Ávalos)






































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